Deberes humanos en un mundo centrado en el ser humano: constitucionalismo y actores privados

El constitucionalismo se ha construido en torno a dos ejes fundamentales: el control del poder y la garantía de los derechos y libertades de las personas. Tradicionalmente, la Constitución se ha entendido como una norma que obliga únicamente al Estado. Sin embargo, hoy, en el momento más crítico del Antropoceno, esta premisa requiere ser examinada críticamente. En realidad, no solo es necesario controlar y limitar el poder del Estado, sino también el poder del sistema financiero internacional, de las empresas transnacionales y de los individuos.

Los tribunales entienden cada vez más que las constituciones generan obligaciones para los actores privados (efecto horizontal). Algunos gobiernos nacionales han legislado para obligar a las empresas nacionales y transnacionales a respetar los derechos humanos de conformidad con los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre las Empresas y los Derechos Humanos. En ambos sentidos, el constitucionalismo sostenible debe abordar el papel de las entidades privadas y puede requerir la consideración de los deberes humanos, además de los derechos.

Presidente/a de la sesión

David Bilchitz

Akiko Ejima

Ponentes

Surya Deva

Relator Especial de las Naciones Unidas sobre el Derecho al Desarrollo y profesor de Derecho y Negocios en la Facultad de Derecho de la Universidad Macquarie.

Melanie Murcott

Profesor de la Universidad de Ciudad del Cabo y especialista en justicia climática y derecho administrativo ambiental.

Alexei Julio Estrada

Ex-magistrado Auxiliar de la Corte Constitucional de Colombia y profesor de la Universidad Externado de Colombia.

Catalina Botero

Codirectora de Columbia Global Freedom of Expression y ex-relatora especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).